Renault NeptaCarlos Ghosn lo dejó bien claro al hacer público su plan de reflote para Renault: la marca francesa no sacará ninguna novedad en este 2006. Para compensar esta flagrante ausencia en un año en que se celebra el Mundial de París, el departamento de diseño -dirigido por Patrick Le Quement-recibió el encargo de crear un concept car capaz de acaparar la atención de los medios y de sorprender al público. A pesar de sus extravagancias, el Renault Nepta, un imponente descapotable de 4 plazas y casi 5 metros de largo, encarna en teoría la concepción del automóvil de gama alta según Renault. Se nota que este segmento de prestigio tan bien controlado por los alemanes y tan huidizo para los franceses (el fracaso del Vel Satis es prueba de ello) sigue siendo un sueño inalcanzable entre los diseñadores galos. Esto sin embargo no debe interpretarse como una falta de inspiración, creatividad o voluntad por parte de los ingenieros y responsables de estilo de Renault. © F. Veillard Su éxito en el Mundial viene a corroborar esta afirmación: la carrocería en fibra de carbono del Nepta cumple el doble cometido de demostrar el poderío tecnológico de Renault y adelantar algunos de los rasgos de la gran novedad Renault para 2007: el futuro Renault Laguna 3. Destacan en este sentido el largo capó de línea descendente, la ausencia de calandra y las ópticas, nunca vistas hasta ahora y que parecen brotar de una amplia y única entrada de aire que ocupa prácticamente todo el frontal. Por razones de costo y viabilidad, el Laguna no montará los sorprendentes intermitentes en forma de boomerang situados en la parte superior de los laterales del capó. El perfil del Renault Nepta desvela también algunas de las claves de lo que será la silueta del Laguna: nos referimos en concreto a su ondulante y atractiva línea de cintura. Por el contrario, el enorme saledizo trasero destinado a imprimir movimiento al conjunto no figurará, por suerte, en la futura berlina. Este rasgo, que el propio departamento de estilo reconoce excesivo, es un guiño al estilo típico de los años 50. © F. Veillard A pesar de todo, lo que más llama la atención del público en el Nepta no es la elegancia de sus líneas ni su discreta deportividad, sino su increíble sistema de apertura. Las puertas en forma de alas de gaviota -realizadas en aluminio para limitar el peso- son tan largas que al levantarse dejan al descubierto no sólo la totalidad del habitáculo, sino también el motor. Sorprendentes pero no muy realistas, ya que implican el uso de unas enormes y sólidas bisagras (cuatro en total) en el capó, por delante del parabrisas, y por detrás del habitáculo. Para mayor seguridad, las bisagras están conectadas a un detector de obstáculos y a un dispositivo que evita que los ocupantes puedan cogerse una mano, un dedo, etc... Ideal para acceder al interior, este desnudo casi integral del Renault Nepta hace las delicias de los fotógrafos que acuden al Mundial y deja al descubierto unos asientos de líneas simples pero envolventes y un salpicadero que parece suspendido en el aire. Éste último concentra lo esencial de la instrumentación por detrás de un grueso volante: una lámina de cuero sostiene el taquímetro y recubre los contadores en forma de ojiva. Una disposición y un grafismo dignos en suma de los Chevrolet Corvette de la posguerra. En palabras de Renault, la combinación de elementos analógicos y digitales no hace sino reforzar la unión entre clasicismo y modernidad. © F. Veillard Los cuatro asientos -sostenidos por puntales de aluminio que recuerdan el universo de la vela- son fijos y no permiten ajustes, por lo que son los pedales y el volante los que se adaptan a la morfología del conductor gracias a un mecanismo motorizado. Contrastando con la blancura de los asientos, tanto el habitáculo como el compartimento del motor están tapizados de cuero rojo. Con un carácter marcadamente deportivo, el Renault Nepta monta un V6 3.5l biturbo de 420 caballos colocado longitudinalmente. Este propulsor va asociado a una caja automática de 7 velocidades con mando secuencial instalado en el volante y permite, en teoría, pasar de 0 a 100 km/h en 4,9 segundos. Entre los sofisticados equipamientos del Nepta destacaremos los neumáticos con llantas de 23 pulgadas desarrollados expresamente por Michelin, los faros delanteros -que pivotan según el ángulo de giro de las ruedas- y las ópticas traseras, unos LED de alto rendimiento. Sin embargo, no se ha previsto ningún equipamiento para el mal tiempo: si llueve, el Nepta se guarece como cualquier descapotable barato bajo una simple capota de tela. © www.motorlegend.com |