Nuevo Jeep Commander: campero-chicPor Georges RouzeauEl nuevo Jeep Commander luce un look de aventurero curtido en los más diversos lances. Bajo esta apariencia se esconde sin embargo un vehículo completo que combina buenas prestaciones como todoterreno con un confortable interior de berlina. El coche, al igual que algunos grandes monovolúmenes, incluye incluso una tercera fila de asientos. ![]() © G. Rouzeau / ViaMichelin Pocas veces he tenido tantas ganas de salir de París. Atrapado entre un carril bici y un carril bus en sentido contrario, me siento como un elefante en una cacharrería al volante del nuevo Jeep Commander. Es más: ni siquiera me he atrevido a sacarlo yo mismo del garaje donde me esperaba y ha sido un miembro de la escudería Chrysler-Dodge-Jeep quien ha tenido la amabilidad de hacerlo en mi lugar... Y es que las medidas del Commander son lo que se dice impresionantes: 4,79 m de largo por 2,26 de ancho y 1,83 de alto y un peso de 2.240 kg. Su look de aventurero prescinde de florituras estéticas y sus formas cuadradas se dirían trazadas a escuadra y cartabón. Una línea que desafía abiertamente las leyes de la aerodinámica: el parabrisas es prácticamente vertical. El vehículo juega con su lado más duro para seducir a los aficionados a los 4x4 "auténticos", insensibles al aburguesamiento del Grand Cherokee. El Commander multiplica para ello los signos exteriores e interiores de virilidad: barras portaequipajes, protector de cárter en acero inoxidable, tornillos tipo Allen a la vista, asideros y pescante exterior. Para poner a prueba al "bicho", una única idea: perderme por la comarca francesa de Brenne, el "país de los mil estanques", un rincón perdido en el corazón de la región de Berry, 50 km al oeste de la ciudad de Châteauroux. En este lugar, la palabra "atasco" pierde todo su sentido y no son caminos lo que falta para lanzarse a fondo a la práctica del off-road... ![]() © Daimler Chrysler Primera sorpresa antes incluso de salir de la jungla de París: el manejo del Jeep Commander es cómodo y fácil inclusive en el corazón de la ciudad. Cierto que mi mirada se pasea frenética de un retrovisor al otro para asegurarme de que el coche "pasa" (hay que decir de todas maneras que en este menester me ayudan los radares de posición). Al hacer esto me doy cuenta de que la visibilidad de la luneta trasera no es el punto fuerte del Commander. Una bolsa o un adolescente sentado en la tercera fila son suficientes para acabar de ocultarla. Por lo demás, el Commander hace gala de una agilidad felina. Otra cosa que impresiona es el admirable aislamiento sonoro del motor, un V6 Cdi de 218 CV fabricado por Mercedes y con un ronroneo muy agradable. Combinado a una transmisión automática, el propulsor sabe mostrarse suave, sedoso y dócil incluso en ciudad. Lanzado por autopista en dirección a Brenne, el Commander devora los kilómetros como si fuera una berlina clásica. El V6 sigue respondiendo con la misma suavidad y ejecuta unas aceleraciones más que honrosas para un coche que pesa más de dos toneladas. Un peso que se hace sentir sobre todo en el consumo: entre 13 y 14 litros a los 100 km en nuestra prueba en carretera. El confort sonoro se ha mantenido a buen nivel mientras no hemos superado los 130 km/h autorizados... ![]() © Daimler Chrysler El viaje me ha dado también la oportunidad de comprobar la "virilidad" del habitáculo, como el exterior con mucha clase. Nuestra versión luce asientos de cuero pespunteado muy confortables. El volante se regula en altura mientras que el ajuste eléctrico permite regular la profundidad de los pedales. El salpicadero -dejando a un lado los insertos en madera de imitación- es de buena factura. Nuestro modelo cuenta además con un techo solar eléctrico y dos ventanas superiores equipadas con celosías por encima de las plazas posteriores. Todo el habitáculo está salpicado por lo demás de lucecillas que dan luz cuando llega la noche. Un auténtico salón sobre ruedas. El ordenador de a bordo comprende autorradio MP3 con cargador para 6 CD en fachada y sistema de navegación. A pesar de la buena calidad de los altavoces, al sonido le falta potencia: también es verdad que quien se pone al volante del Commander lo hace para escuchar el bramido de los ciervos antes que un cuarteto de Chostakovitch. Un botón giratorio permite navegar con gran facilidad por los diferentes menús, pero para validar las opciones hay que pulsar otro botón. De todas maneras, ninguna de estas funciones es accesible desde el volante, por lo que el conductor debería abstenerse de manipular el navegador mientras circula. Éste debería guardarse igualmente de llevar pasajeros en la tercera fila (el rasgo más característico en realidad del Commander), salvo en trayectos urbanos cortos. El confort de la última fila es puramente anecdótico: sencillamente no hay espacio para las piernas. En contrapartida, con los asientos plegados, el volumen del maletero sube hasta los 973 dm3: una capacidad sin duda apreciable. ![]() © G. Rouzeau / ViaMichelin Llegados a Brenne, el Jeep Commander trisca a placer por los caminillos de tierra y los famosos buttons, los montículos de arcilla emblemáticos de la zona. La extraordinaria fuerza de tracción (52 mkg de par) que la caja automática y el sistema Quadra-Drive transmiten a las cuatro ruedas lo convierten en un auténtico vehículo de asalto. El cinturón de seguridad y los asideros resultan casi indispensables para no cimbrearse en unos asientos que en situación de todoterreno ofrecen una sujeción lateral insuficiente. Con el Commander, Jeep logra crear un coche completo cuyo look de aventurero casa sin disonancias con un interior más bien lujoso. Fácil de manejar tanto en ciudad, como en autopista o off-road, el Commander 3.0 CRD tiene un precio de 46.900 ¤ a los que tendrá que añadir, si lo desea, el coste de las opciones: autorradio mp3 con cargador para 6 CD (420 ¤), sistema de navegación a bordo (2.630 ¤), techo eléctrico (1.210 ¤), etc. Especificaciones técnicasMotor: 6 cilindros en V, 24 válvulas Cilindrada: 2.987 cm3 Potencia máxima: 218 CV a 4.000 rpm Par motor: 510 Nm a 1.600 rpm Filtro de partículas de serie Velocidad máxima: 191 km/h Consumo ciclo urbano / extraurbano / mixto: 13,5 / 9,2 / 10,8 l/100 km Peso: 2.240 kg |