01/09/06
Sumario
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Siena, la perla de Toscana

Por Emmanuel Tresmontant
© E. Tresmontant / ViaMichelin
Si Florencia es la cuna histórica del Renacimiento, Siena es en sí misma una obra de arte... Inmersa en la campiña toscana, Siena es para los italianos el paradigma de lugar privilegiado: una ciudad medieval perfectamente conservada y rebosante de vitalidad gracias al amor que le profesan sus habitantes.

 
Duración del itinerario: un día. Calcule al menos media jornada adicional si desea visitar la pinacoteca y el Palazzo Pubblico.

La piazza del Campo
© E. Tresmontant / ViaMichelin

La piazza del Campo

El corazón, el alma, la memoria histórica de Siena, se halla en la piazza del Campo, obra maestra de la arquitectura cuya forma cóncava sigue siendo, aún hoy, única en el mundo. Vista desde arriba, lo que en realidad se distingue es un abanico dividido en 9 partes (que simbolizan el gobierno de la ciudad, compuesto por 9 miembros). Montaigne comentaba en 1580 que la plaza era a la vez centro de gravedad físico (todas las calles convergen en ella) y espiritual: "Todos los días se dice misa sobre un altar hacia el que miran las casas y tiendas de forma que el pueblo y los artesanos pueden oírla sin dejar el trabajo o salir de sus casas"*. Esta plaza ha sido el escenario de los acontecimientos más importantes que ha vivido la ciudad: el más representativo quizá ocurrió el 4 de septiembre de 1260, cuando el pueblo sienés, que se había encomendado solemnemente a la Virgen, celebró la derrota que sus tropas acababan de infligir a las florentinas en Montaperto**. Cada verano, el 2 de julio y el 16 de agosto, los barrios históricos de la ciudad se enfrentan con motivo del célebre Palio delle Contrade.

El Duomo y el Museo dell'Opera Metropolitana

El segundo monumento que debe visitar preferentemente (si dispone de algo más de tiempo podrá visitar el Palazzo Pubblico*** y los famosos frescos pintados por Simone Martini al día siguiente) es la catedral, construida en lo más alto de la ciudad y reconocible por su característica fachada a franjas de mármol blanco y negro. Observándola se distinguen las dos épocas en que fue construido el templo: en la parte baja, las tres portadas de Giovanni Pisano (iniciadas a finales del s. XIII) son de estilo románico, mientras que la parte superior es de estilo gótico.
El interior del Duomo es fascinante y merece una hora larga de visita. El suelo, de unos 3.000 m2, está cubierto por 56 lápidas de mármol con escenas del Antiguo Testamento y la mitología griega. Más de 40 artistas (entre ellos Beccafumi) trabajaron en esta colosal obra entre 1369 y 1547.
A la derecha de la catedral, en los restos de lo que estaba previsto fuera la nave, se encuentra el museo dell'Opera, digno también de visita. En él destaca la célebre Maestà de Duccio, fundador histórico de la Escuela de Siena. Este retablo (1309-1311) supone la fusión perfecta del arte bizantino con el lirismo gótico. La obra provocó tal entusiasmo entre los contemporáneos del artista que el transporte desde su taller a la catedral dio lugar a grandes celebraciones públicas.
Subiendo por una estrecha escalera de caracol se llega hasta la azotea del museo, desde donde se disfruta de una magnífica panorámica de toda la ciudad: la piazza del Campo se observa aquí en todo su esplendor. Más allá, por encima de los tejados de Siena, se despliega la maravillosa campiña toscana.

La iglesia de San Domenico
© E. Tresmontant / ViaMichelin

Tras los pasos de santa Catalina de Siena

Siena es la ciudad natal de santa Catalina (1347-1380), una de las grandes místicas del cristianismo y también una de sus más fervorosas abogadas. La santa consiguió convencer al papa Gregorio XI de que dejara Aviñón y volviera a Roma. Más tarde, organizó el tratado de paz entre el papa Urbano VI y la ciudad de Florencia (culpable de haber declarado la guerra al Vaticano). Catalina fue canonizada en el s. XV y en 1939 Pío XII la declaró patrona de Italia. La iglesia de San Domenico, toda de ladrillo color siena, alberga una pequeña capilla decorada de frescos por el artista sienés Sodoma (1477-1549) y en ella las reliquias y la cabeza de la santa.

La Fonte Branda
© E. Tresmontant / ViaMichelin

La Fonte Branda

Tras saborear un buen capuccino en la terraza situada frente a la iglesia baje por la bonita viaCamporegio, que ofrece una magnífica perspectiva de la catedral y desemboca en la fuente más bonita de Siena, la Fonte Branda. Esta extraña fuente coronada de gárgolas, construida en 1081 y agrandada en 1446, está formada por tres imponentes arcadas góticas que dan acceso a una especie de gruta. La primera pila contenía el agua potable, la segunda servía de abrevadero y la última como lavadero. Son muchas las parejitas que vienen de noche a hablarse de amor... bajo la mirada severa de santa Catalina.
 
La Accademia Musicale Chigiana
Ha llegado el momento de pasear por la via di Città, la calle "elegante" de Siena, a medio camino entre el Duomo y la piazza del Campo. En el n° 89 se alza un bellísimo palacio gótico del s. XII cuya forma redondeada reproduce armoniosamente la curva de la calle. Este edificio alberga desde 1932 la Academia musical Chigiana, que cada año atrae a auténticas leyendas vivientes de la música como el pianista Maurizio Pollini, el compositor Mauricio Kagel, el violista Yuri Bashmet o la cantante Shirley Verret. Durante el verano, además de ofrecer conciertos, estos músicos dan clases a alumnos llegados del mundo entero. El palacio, que contiene una colección de stradivarius, el piano de Franz Liszt, pinturas de la Escuela de Siena, una Madonna de Donatello y otras muchas joyas artísticas, se visita previa solicitud.

La contrada Valdimontone
© E. Tresmontant / ViaMichelin

La contrada Valdimontone

Siena está dividida desde el s. XII en 17 contrade (palabra que podría traducirse de forma aproximativa por "parroquia"). Cada una de ellas posee su iglesia, sus colores, sus trajes y un animal emblema que le da nombre: Loba, Águila, Lechuza, Dragón, Oca, Puerco Espín, Jirafa, Oruga, etc. En la Edad Media, cada contrada aportaba hombres a las milicias y se ocupaba de mantener limpias las calles, cuidar de los enfermos y recaudar los impuestos.
La contrada Valdimontone (contrada del carnero) está situada en el extremo sureste de la ciudad, entre la Porta Romana y la Basílica dei Servi. Para llegar hasta ella se atraviesa la plaza del Mercato (un lugar muy agradable para cenar en la terraza de una trattoria), justo detrás del Palazzo Pubblico. En ella descubrirá un vallecillo cubierto por completo de huertos y jardines, auténtico oasis en el interior del recinto amurallado.
 
* Diario del viaje a Italia, parte quinta.
** Siena, rival de Florencia desde principios del s. XIII (algo así como Atenas y Esparta durante la Antigüedad), fue, en 1555, la última ciudad toscana en someterse a la autoridad florentina.
*** Este bello palacio de estilo gótico construido a finales del s. XIII fue la sede de los sucesivos gobiernos de Siena. Junto con el Museo dell'Opera y la Pinacoteca, aquí se exponen las obras maestras de la Escuela de Siena que, de Duccio a Beccafumi pasando por Simone Martini y los hermanos Lorenzetti, se caracteriza por el predominio del tema religioso y la sensibilidad cromática. Menos conservadora y más sensual, la pintura florentina no se impuso realmente a su rival sienesa hasta la invención de la perspectiva en el s. XV.

Información práctica

Oficina de turismo
Piazza del Campo, 56. Tfno. 0577 280 551
 
Museo dell'Opera
Piazza Duomo, 8. Tfno. 0577 283 048
 
Accademia Musicale
Via di Città, 89. Tfno. 0577 22 091