Cena de ensueño frente a la AcrópolisPor Emmanuel TresmontantLefteris Lazarou, estrella de la cocina griega, pasa por ser un maestro en el arte de acomodar los productos del mar. Si París presume de Tour d'Argent -con su ventanal asomado al Sena, la isla de San Luis y la catedral de Notre Dame-, Atenas puede hacerlo de Varoulko, un restaurante de diseño muy contemporáneo cuya terraza, instalada en una quinta planta, ofrece una incomparable vista de la Acrópolis. Hasta el mes de octubre las cenas al aire libre de Varoulko atraen a algunas de las mujeres más bellas de Atenas, que lucen con orgullo sus vestidos de noche y sus joyas, muchas de ellas con la firma del orfebre Ilias Lalaounis... Lo mundano por suerte no está reñido con la cordialidad y puede estar seguro de que el maître pondrá todo su entusiasmo y empeño para que usted pase una agradable velada, lejos por lo demás de las trampas para turistas de la Plaka. ![]() © Varoulko Cuando el frescor de la noche triunfe sobre el aire cálido del día habrá llegado el momento de disfrutar de una fiesta de los sentidos que difícilmente olvidará. Y es que la cocina de Lefteris Lazarou es como un reflejo del lugar, a la vez elegante y jovial, "una cocina de amor -nos dice- fruto de una vida de viajes y encuentros por el mundo mediterráneo". Lefteris se embarcó con tan sólo 12 años en un crucero para ayudar a su padre, cocinero a bordo. Con 20 años descubría los perfumes y especias del norte de África y con 30 se convertía en íntimo de dos grandes chefs franceses: del añorado Bernard Loiseau y, sobre todo, de Jacques Le Divellec, del que aprendió el arte de cocinar el pescado "al milímetro". Pero más allá de la novedad de los sabores y técnicas asimilados, Lefteris Lazarou sigue siendo profundamente griego. "Mi mayor fuente de inspiración son las mujeres griegas que guisan para las tabernas. Su cocina es carnal, franca y llena de sabor: todo lo que hago es seguir su ejemplo. En comparación, la cocina técnica de los "conquistadores" españoles me parece demasiado cerebral". ![]() Carpaccio de kazula marinado en aceite de oliva y limón © E. Tresmontant / ViaMichelin De hecho, los platos de Lefteris destacan por su aparente simplicidad, puros como un regate de Ronaldinho o un dibujo de Matisse... 90% de los ingredientes utilizados son griegos, como el aceite de oliva de Creta (suave y rotundo) o los productos del mar de Salónica, "un rico ecosistema que confiere un gusto particular al pescado y a los erizos de mar". Abriendo la cena, su sopa a la tinta de sepia y aromas del mar es suave terciopelo. Su carpaccio de kazula (una especie de salmonete de roca) marinado en aceite de oliva y limón casa a la perfección con un vino blanco de Santorini, a la vez mineral y sensual (leer artículo). Sus tagliatelles de sepia con pesto y su musaka de cigalas a la menta fresca son un prodigio de ligereza a degustar como si se tratara de una invitación al viaje... Cena a la carta a partir de 50 euros sin los vinos Alojarse en Atenas![]() El restaurante Varoulko está estratégicamente situado en el centro de Atenas, frente al cementerio de Keramikos y a pocos minutos a pie del recinto de la Acrópolis que, con motivo de las Olimpiadas de 2004, fue acondicionado como zona peatonal. Subiendo por la avenida Pireaus se llega a Omonia, una de las plazas más populares de la capital. Directamente comunicado con el restaurante se encuentra el Hotel Eridanus: este modernísimo establecimiento pone a su disposición 38 habitaciones dotadas con equipamientos tecnológicos de punta y duchas de hidromasaje. Casi todas ellas además tienen vistas a la Acrópolis. Habitaciones a partir de 190 euros. Información prácticaVaroulko 80 Pireaus Ave Keramikos Tfno. (210) 5228 400 Eridanus 78 Pireaus Ave Tfno. (210) 5205 360 |