Revista - 01/05/06

En carretera

Un Mini para el verano: Mini Cooper S cabriolet 170 CV bvm 6

 
Por Georges Rouzeau
 
El Mini Cooper cabriolet, elegido coche más femenino en 2005, no deja de ser por ello un "coche de hombre" capaz de proporcionar auténticas sensaciones al volante. Con la llegada del verano, el éxito del descapotable está lejos de decaer.
 
 
Seis meses. Este es el tiempo que tendrá que esperar para convertirse en propietario de un flamante Mini Cooper S cabriolet: las listas de pedidos están a rebosar. Tanto es así, que estrellas y famosos acosan la centralita de BMW con la esperanza de valerse de su celebridad para acortar la espera.
 
En ViaMichelin, ha sido un hombre quien lo ha probado. Y pide más: rodar con el cielo como techo en un pequeño bólido ultramanejable es una forma de redescubrir el placer de conducir. Hay que precisar que el Mini es también un "coche de hombre", un urbanita de competición con un toque informal y seductor que no puede más que realzar su lado más viril.
 
Cuando se quiere, hay que saber perdonar los defectos del ser amado. Yo he encontrado algunos en mi Mini, pero ninguno que me haga renunciar a él. Este coche es un concentrado de potencia hecho para dar placer tanto en ciudad como en carretera.
 
 
Empecemos por los tiradores, tan duros que a menudo se necesita una fuerza hercúlea para abrir la puerta. Ésta última, impulsada por su peso (considerable), tiene tendencia a cerrarse sola.
 
Seguridad obliga, todo ha sido pensado para prevenir los choques y en particular las colisiones laterales: faldones reforzados, traviesas suplementarias y un grosor de chapa reforzado en ciertos puntos sensibles.
 
Como consecuencia, nuestro Mini sufre de un ligero sobrepeso: 1.250 kg en total.
 
 
Naturalmente, en el interior los compartimentos son tan discretos como minúsculos, pero... ¡qué habitáculo tan coqueto!
 
Del juego de pedales deportivo al volante retro de tres radios forrado de piel, de los cuentas redondos al salpicadero inspirado en el mundo de la aeronáutica, del gris plateado al aluminio, el interior del Mini es digno de un grande con el añadido de ese toque lúdico y glamour a la vez.
 
El asiento envolvente en piel sabe mantener los lumbares, sometidos en ocasiones a duras pruebas -hay que decir que la amortiguación no es el punto fuerte de este coche de fabricación anglo-alemana.
 
La visibilidad se resiente por el gran tamaño de los reposacabezas y la presencia del arco de seguridad. Con la capota cerrada, la visibilidad de medio lado me parece mediocre, pero los grandes retrovisores logran compensar más bien que mal este defecto.
 
El manejo de la capota, de tela, es muy fácil. Su mecanismo eléctrico no requiere ninguna operación manual en la zona del parabrisas. La tela se pliega en forma de "Z" por encima del maletero en menos de 20 segundos.
 
Yo la he utilizado también como techo panorámico: es muy útil para disfrutar de un sol que en este fin de semana de Pascua todavía se muestra tímido.
 
Cuando la lluvia amenaza, me refugio en mi lector MP3 y una recopilación de viejos éxitos de Stevie Wonder consigue caldear inmediatamente el habitáculo gracias a la buena distribución de los altavoces.
 
Pero hay un defecto que no estoy dispuesto a perdonar y éste es el elevado consumo, a menudo en torno a los 12-13 litros. Dice BMW que esto no es más que una fruslería para sus compradoras virtuales, algo tan insignificante como el precio a pagar por hacerse con el último bolso Prada.
 
En ciudad el Mini se muestra como un urbanita potente y con nervio, muy manejable y sabiendo responder a todas las demandas. Su tamaño en cambio, 3.635 mm de largo, no puede decirse que facilite el aparcado.
 
En las pequeñas carreteras bosque a través de Île-de-France, nuestro Mini se ha envalentonado gracias a sus 170 CV (en circuito es capaz de alcanzar los 215 km/h) mostrando en todo momento un comportamiento sano y fiable.
 
El cambio automático puede desembragarse en modo manual y se pilota gracias a los mandos situados en el volante.
 
Hechas todas estas consideraciones de índole técnica, hay que reconocer que el Mini nos ha hecho vivir momentos de intenso placer, sintiendo el aire juguetear con nuestro cabello entre los robles centenarios del bosque de Rambouillet.
 
Especificaciones técnicas del Mini Cooper S cabriolet 170 CV bvm 6
Motor: 1,6 litros, 4 cilindros, 16 válvulas
Potencia nominal: 125 kW (170 CV) a 6.000 rpm
Par máximo: 220 Nm a 4.000 rpm
Aceleración 0-100 km/h: 7,9 segundos
Velocidad máxima: 215 km/h
Consumo ciclo urbano/extraurbano/mixto: 13,1/ 6,9/ 9,2
Emisiones CO2: 221 g/km
Maletero: 120-605 litros
Depósito: ± 50 litros
Transmisión: cambio manual de 6 velocidades o, en opción, cambio automático autoadaptable de 6 velocidades con Steptronic
Precio de base: 26.050 ¤
 
Fotografías : © E. Tresmontant, G. Rouzeau / ViaMichelin, BMW AG