Revista - 01/02/05

   

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Turismo y Gastronomía
Zermatt, una estación diferente a todas

Por E. Tresmontant

Para llegar hasta esta antigua capital del alpinismo situada en el suroeste de Suiza hay que tomar un trenecillo de montaña... Un paraíso para deportistas y soñadores.
© E. Tresmontant / ViaMichelin
El Cervin, una de las montañas más bellas del mundo, se alza por encima del valle de Zermatt.
Zermatt es la prueba fehaciente de que el sueño está al alcance de la mano y de que no es necesario salir de Europa para poder contemplar paisajes sublimes... Cerrada a la circulación, esta estación chic y cosmopolita situada a 1.620 m de altitud está formada por chalets y hoteles que han sabido combinar el lujo con una sencillez típica de la gente de montaña. La estación, ideal para recuperar energías, seduce a todo tipo de público: desde el millonario aficionado a los spas hasta el esquiador en busca de una montaña virgen -para el que existe, en contra de lo que se suele pensar, algunos hoteles económicos.
En el s. XIX este modesto pueblecillo estaba formado por casas ennegrecidas por el sol y de graneros de madera sostenidos por pilares de piedras. A partir de la década de 1840 Zermatt fue convirtiéndose junto con Chamonix en la capital del alpinismo incipiente, practicado principalmente por ingleses. Los montañeses cazadores de gamos se convirtieron en guías que enseñaban el camino a estos locos de la altura. En Zermatt se escribió una de las páginas más bellas (y también más trágicas) de la historia del alpinismo: en 1865 el londinense Edward Whymper (1840-1911) y sus compañeros conseguían coronar el Cervino (Matterhorn - 4.478 m), considerado inaccesible hasta entonces. Auténtico emblema suizo, esta montaña en forma de pirámide (aunque vista desde Italia más bien parece un castillo) se yergue por encima de Zermatt confiriéndole a lo largo de todo el año su inconfundible cachet.
El encanto de llegar en tren
Un primer tren interregional le llevará desde Lausana hasta Visp. Desde aquí, el Glacier Express procedente de Saint-Moritz y Davos le conducirá a Zermatt trepando por una de las vías de tren más empinada del mundo y desafiando vertiginosos precipicios. Sus vagones rojos están equipados de un sorprendente techo en ojiva acristalado que le permitirán admirar las cumbres nevadas. Al cabo de hora y media el tren hará su entrada en Zermatt. No se moleste en buscar coches: aquí la calma es absoluta. Unas calesas tiradas por caballos o unos cochecillos eléctricos le llevarán hasta el hotel a través de la calle principal, que une la estación a la iglesia.

Esquiar en Italia por la mañana y en Suiza por la tarde
Los 394 km de pistas que surcan el dominio esquiable de Zermatt, a caballo entre Suiza e Italia, atraviesan y dejan admirar unos parajes de ensueño. Un ingenioso sistema permite además moverse en toda libertad cogiendo todos los remontes que desee sin necesidad de sacar su forfait: se trata de una tarjeta magnética que se lleva guardada en el bolsillo delantero del mono.
© E. Tresmontant / ViaMichelin
El Petit Cervin (3.883 m) da a la pista más alta de Europa.
A 3.883 m de altitud, el Petit Cervin (Klein Matterhorn) es el punto accesible en teleférico más alto de Europa: vaya preparado, ya que en invierno la temperatura alcanza fácilmente los 20° bajo cero. Para llegar hasta él tome el teleférico que sale de Zermatt hasta Furi (1.864 m) y luego hasta Trockener Steg (2.939 m). Desde aquí un tercer enlace le llevará hasta el destino final. La altitud del lugar exige una gran prudencia, sobre todo por parte de las embarazadas y de las personas con salud delicada que lleguen directamente del valle. En primer lugar, evite todo movimiento brusco y respire profundamente. Para mayor precaución, no dude en permanecer un día o dos en Zermatt o en sus alrededores a fin de aclimatarse a la altura antes de emprender la ascensión del Petit Cervin. Este glaciar (en el que se excavó en 1999 una gruta artificial adornada de esculturas) brinda una extraordinaria panorámica de 360° sobre la totalidad de los Alpes suizos, franceses e italianos. 39 de las cumbres que rodean Zermatt superan los 4.000 m, entre ellas: al este el Mont Rose (monte Rosa, el pico más alto de Suiza con 4.634 m), el Breithorn (4.164 m) y Castor y Pollux (4.228 y 4.092 m); al norte el Zinalrothorn (4.221 m) y el Weisshorn (4.505 m); en lontananza al oeste el Mont Blanc; y al sur, ya en los Alpes italianos, el Mont Viso, el Grand Paradis y el Grivola.
Zermatt en familia
El forfait de esquí es gratuito para los menores de 9 años. Los menores de 16 por su parte tienen derecho a una reducción del 50%. Si de todas formas prefiere esquiar sin tener que estar pendiente de los pequeños, sepa que existen dos parques gestionados por las escuelas de esquí de Zermatt: uno en Schwarzsee (accesible en teleférico), otro en Riffelberg (al que se llega en el tren del Gornergrat). Estos parques abiertos de 9 a 16 acogen a niños de entre 3 y 12 años (almuerzo incluido en el precio de la jornada). Más información en la oficina de turismo de Zermatt.

© E. Tresmontant / ViaMichelin
Gornergrat, Stockhorn y Hohtälli harán las delicias de los aficionados al fuera de pista.
Una bonita pista roja baja desde el Petit Cervin hasta el Plateau Rosa, en cuyo refugio le aguarda un excelente café italiano. Esquiar en el dominio italiano de Cervinia (2.555 m) es auténtico placer: la estación está todo el día bañada por los rayos del sol y permite además admirar la vertiente opuesta del Cervino. Es desde este lado italiano, el más difícil de escalar, desde el que los alpinistas intentaron durante años coronar la cumbre. El propio Edward Whymper fracasó hasta que decidió por fin emprender, el 14 de julio de 1865, la ascensión por la vertiente suiza*.
Para almorzar le recomendamos tomar el teleférico de Cervinia hasta la estación de Theodulpass, por encima de un glaciar surcado de cascadas heladas y ceñido por una corona de picos nevados. El Refugio Teodulo, a 3.317 m, es una agradable cabaña del Club Alpino italiano. Por una vez al menos estará a salvo de las sempiternas salchichas con patatas fritas y ketchup. La nutritiva cocina que encontrará aquí es la típica del Val d'Aosta: charcutería tradicional, polenta con setas y tiramisú casero. Todo por unos 15 euros por persona... una auténtica ganga.
La bajada de Theodulpass a Zermatt se hace a lo largo de 17 km con un vertiginoso desnivel de 2.300 m. Desde el Schwarzsee, un lago a 2.583 m al pie del Cervino y punto de partida de interesantes excursiones, tendrá una bonita panorámica de la estación.
Para los amantes de las emociones fuertes
El dominio esquiable de Zermatt comprende globalmente pistas para todos los niveles. Hay pocas pistas negras y las rojas tienen un nivel de dificultad comparable al de las pistas azules francesas. Los esquiadores más expertos encontrarán pendientes a la medida de sus expectativas practicando el fuera de pista a partir de Stockhorn (3.632 m) y de Hohtälli (3.286 m). Si desea llegar hasta una de estas dos cumbres tendrá que salir de la estación de Gornergrat. Le recordamos en todo caso que para practicar el fuera de pista hay que ir acompañado imperativamente de un guía profesional.

De la aldea al ferrocarril de Gornergrat
© E. Tresmontant / ViaMichelin
La aldeílla de Findeln está formada por casas de madera genuinas ennegrecidas por el sol.
Para fotografiar el Cervino bajo el sol matutino le aconsejamos tomar el funicular en dirección a la aldea de Sunnega (2.288 m). Al salir del túnel, en la subida hasta Rothorn, encontrará una terraza que brinda una espectacular panorámica de la montaña y los glaciares que ciñen la estación.
Baje luego por el sendero que lleva hasta la encantadora aldea de Findeln. Sus viejas casas de madera aferradas a la ladera son típicas del cantón de Valais, aunque sus graneros, sostenidos por pilares, quizá le recuerden a los hórreos del noreste español. Siéntese sobre una roca o un tronco de árbol y dedíquese a "escuchar" el silencio. Al lado de una ermita en el extremo norte de la aldea se encuentra el Findlerhof, una de las mesas con más renombre de Zermatt. Instalado en su terraza frente al Cervino le servirán una cocina de la tierra, simple y sabrosa: ternera de montaña marinada con zumo de cítricos y asada en fuego de leña, risotto con setas, crema de ajo, pot au feu de pescado... Para hacer una buena digestión, nada mejor que atravesar el bosque a pie para volver a Zermatt: calcule una hora larga prestando atención a las placas de hielo.
© E. Tresmontant / ViaMichelin
El ferrocarril del Gornergrat es el más alto de Europa.
De vuelta a la estación le recomendamos subir al tren que lleva hasta Gornergrat (un tren cada 20 min, calcule 1h 40 ida y vuelta), un lugar de excursión muy popular en Suiza donde se levanta un observatorio. Este ferrocarril de cremallera construido hace un siglo y pensado para salvar grandes pendientes, fue el primero de este tipo en Suiza y es el más alto de Europa. No dude en bajar en Riffelberg (2.582 m) o Rotenboden (2.815 m) para admirar las grandiosas panorámicas de los mares de hielo que rodean el Cervino. Luego podrá llegar hasta Zermatt a pie desde Riffelberg (2 h de bajada, 950 m de desnivel). Si tiene la intención de hacer una excursión sobre raquetas desde Gornergrat hasta Stockhorn calcule una jornada completa.
Zermatt: cuna del alpinismo
© E. Tresmontant / ViaMichelin
Monumento a las víctimas del Cervino delante del museo Alpino.
Aunque no sea un forofo del alpinismo le recomendamos hacer una visita al Museo Alpino de Zermatt, fundado en 1944 y situado a poca distancia de la iglesia inglesa. Willi Hofstetter, su director, sorprende por su pasión por la montaña y por su gran erudición. Si tiene la suerte de cruzárselo quizá le cuente la historia de Zermatt y de los héroes que lograron conquistar el Cervino. Una epopeya de la que el museo conserva las reliquias. Los que hayan leído el relato de esta aventura** se emocionarán al ver la cuerda que dejó caer, al romperse, a los hombres que formaban la cordada de Edward Whymper (el guía Michel Croz y los tres alpinistas ingleses Douglas, Hudson y Hadow). Además de contemplar fotografías, grabados, testimonios y documentos insólitos (Churchill y Roosevelt se alojaron en Zermatt), usted se asombrará sin duda al comprobar lo rudimentario del material utilizado por los primeros alpinistas: modestas zapatillas claveteadas, hachas para tallar escalones en la nieve, odres de piel de gamo, cuerdas...
Dónde cenar
En Zermatt resulta imposible no sucumbir una noche a la llamada de una buena fondue suiza, compuesta tradicionalmente por queso emmenthal, gruyère y vacherin y vino blanco mezclados en una fondue frotada previamente con ajo. El Whymper Stübe, instalado en el sótano del más antiguo hotel de la estación, (el famoso Monte Rosa donde se alojaron Whymper y sus compatriotas) ofrece sin duda una de las mejores fondues de la región (acompañadas de peras o setas) y otras especialidades de la zona, entre ellas la famosa raclette, elaborada con queso de Valais.
Entre los muchos hoteles de lujo que acogen en Zermatt a una clientela pudiente y cosmopolita, el hotel Mont Cervin destaca por su cocina. Su chef, un alemán de apellido Switalla, trabaja en la estación desde 1976 y ha conseguido, gracias a su talento y precisión, que una clientela habituada a los alimentos de lujo haya llegado a apreciar los sencillos productos de la región: sopa del viñador con canela, lomo de lucioperca asado con azafrán de Mund, carré de cordero de Valais asado con heno de los Alpes... Los vinos de Valais, procedentes de empinadísimas pendientes, disfrutan durante su crianza de unas condiciones alpinas (sol intenso y sequía en verano) que les suelen conferir una interesante concentración. Déjese tentar por el vivo y afrutado fendant de Chamoson (elaborado con chasselas, la reina de las cepas suizas) o el sorprendente syrah de Jean-René Germanier, de Vétroz. De la misma manera, en el restaurante encontrará una surtida carta de tés que le harán saborear con calma el after ski.

* El gran guía italiano Jean-Antoine Carrel (1829-1890) consiguió sin embargo coronar el Cervino escalándolo por la arista del Lion, en el lado italiano sólo tres días después de que lo hiciera su amigo y rival Whymper.
** Si desea, puede leer La conquista del Cervino, del propio Whymper, reeditada en 2002 por Ediciones Desnivel, S.L. (Capítulos gratis en http://desnivel.com/editorial/capitulos_gratis/object.php?o=4667).
Más información
Oficina de turismo de Zermatt
Tfno. 0041 (0) 279 668 100
www.zermatt.ch
 
Refugio Teodulo
www.rifugivaldostani.it
 
Le Findlerhof
Tfno. 0041 (0) 279 672 588
www.findlerhof.ch
 
Museo Alpino
Tfno. 00 41 (0) 279 674 100
Abierto invierno de 16.30 a 18.30
 
La Guía MICHELIN® Suiza 2005 ha seleccionado para usted 1.228 hoteles y 884 restaurantes, de ellos 99 "Bib Gourmands", 80 restaurantes galardonados con un a estrella, 14 con dos y 2 con tres. Si lo desea, a partir del 9 de febrero podrá acceder a todos estos datos a través de ViaMichelin y a partir del 15 cargarlo en su PDA.
 
Hotel-restaurante Mont Cervin
Tfno. 0041 (0) 279 668 888
www.zermatt.ch/montcervin
 
Hotel-restaurante Monte Rosa
Tfno. 0041 (0) 279 660 333