| | | | | | Clic sobre la foto para agrandarla         | |  | |  | | Turismo y Gastronomía Niza, una ciudad en movimiento Por E. Tresmontant La quinta ciudad de Francia (350.000 habitantes) ha sabido avanzar con el tiempo sin renunciar a un fuerte sentimiento de identidad. Las gentes de Niza están orgullosas de su dialecto -que todavía se habla y que se aprende como opción en la escuela- y de su historia -la ciudad no perteneció a Francia hasta 1860. Niza la "Italiana" vive envuelta en una sutil mezcla de elegancia y alegría de vivir. Entre Belle Époque y modernidad © E. Tresmontant / ViaMichelin La Baie des Anges | ¿Una ciudad para jubilados y jugadores de casino? Para acabar con el cliché basta prestar atención a un simple detalle: la capital de la Costa Azul es mucho más joven de lo que se dice, ya que 50% de la población actual tiene menos de 40 años. Paseando a lo largo de su Promenade des Anglais (paseo de los Ingleses) quedará sin duda sorprendido por la cantidad de patinadores que, iPod a la cintura, van y vienen de la playa a la oficina. Lejos de la imagen de ciudad adormecida que a menudo se le atribuye, Niza es una ciudad en movimiento. Su parque científico y tecnológico Sophia-Antipolis (la tecnópolis más importante de Europa) reúne a no menos de 1.200 empresas high-tech internacionales. Su aeropuerto ultramoderno* (el segundo de Francia), situado frente al mar y a 10 minutos del centro urbano, tiene conexiones con 50 ciudades europeas y dispone de la primera plataforma WI-FI de Francia. Y qué decir de su universidad y sus 20.000 estudiantes, de su palacio de exposiciones todo de cristal, de su teatro nacional, de su conservatorio, de su ópera histórica, de su puerto de grandes cruceros (el primero de Francia con más de 300.000 pasajeros al año), de su prestigiosa escuela de hostelería, de la que han salido los más prestigiosos chefs de la Riviera...  | |  | | Una naturaleza de impresión Niza es un punto estratégico para los deportistas y trotamundos que deseen explorar la Costa Azul antes de reemprender su camino hacia Italia. Las tres carreteras que corren en cornisa y paralelas a la costa -conocidas como la Basse, la Moyenne y la Grande Corniche en función de su altura- "sobrevuelan" de forma espectacular la bahía des Anges (de los Ángeles), la ensenada de Villefranche y la célebre aldea morisca de Èze. Dos horas de carretera y estaremos siguiendo las huellas de los lobos en el Parque Nacional del Mercantour. Las burbujeantes cañadas del Vésubie y los pueblos suspendidos del traspaís nizardo (Levens, Coaraze, Utelle...) procuran al viajero mil y una emociones. A 630 m de altitud, por encima del pueblo de Peille, la Via Ferrata, con sus pasarelas, puentes de cuerda y otros cables metálicos entusiasmará a los enamorados de la escalada. Por fin, frente al Cap Ferrat, los buceadores podrán nadar en compañía de los delfines y oír de cerca el canto de las ballenas. | |  | |  | Para tomar el pulso a la ciudad © E. Tresmontant / ViaMichelin La fachada del Palacio de la Méditerranée fue declarada monumento histórico en 1983. | El paseo des Anglais, acondicionado a partir de 1820 por iniciativa de la numerosa e influyente colonia inglesa, fue durante los ss. XIX y XX uno de los lugares de encuentro de la aristocracia y las grandes fortunas de la época. Hoy es un magnífico paseo marítimo de ambiente popular y bañado por el sol y el mar. Sus playas de guijarros, sus palmeras y las sillas azules que se suceden a lo largo de sus 8 km componen un decorado de tarjeta postal que no consiguen deslucir los 40.000 vehículos que cada día circulan por él. Recorriéndolo de oeste a este descubriremos, tras pasar ante la cúpula rosa del hotel Négresco, el otro símbolo de la Niza de los "años locos": el Palais de la Méditerranée. Este "palacio del Mediterráneo", magnífico exponente de la arquitectura Art Déco, fue financiado por el millonario americano Frank Jay Gould e inaugurado el 10 de enero de 1929. Tras un breve pero intenso periodo de fastos (Coco Chanel, Joséphine Baker, Aga Khan, Maurice Chevalier, Charles Chaplin), este hotel de lujo cayó acabada la guerra en un lento y largo declive hasta su demolición parcial en 1978. En 1983 su fachada labrada de mármol blanco fue declarada monumento de interés histórico. Desde enero de 2004 los nizardos pueden volver a visitar "su hotel", enteramente reconstruido por el grupo Taittinger, y descubrir una modernísima decoración interior que resucita sutilmente el encanto retro del periodo de Entreguerras. No dude en atravesar su puerta y subir hasta la tercera planta: en su terraza, abierta al público en general, podrá tomar una copa disfrutando de las vistas al mar, o degustar una cocina nizarda de alto standing revisitada por el alsaciano Bruno Sohn: tartaleta Riviera con crema de atún y anchoas de Galicia ahumadas, gazapo relleno a modo de porchetta nizarda, higos estofados con confitura de frutas rojas, vinos del Bellet... El Vieux Nice, un festival de colores y aromas © E. Tresmontant / ViaMichelin El Vieux Nice y sus tonos pastel. | En contraste con la blancura de la Niza de la Belle Époque, el casco antiguo es un dédalo de fachadas en tonos crema y pastel. La ropa se seca tendida de las ventanas mientras los claveles cultivados en las colinas circundantes llenan de color el mercado del Cours Saleya. Contra toda espera, esta Niza no es un decorado para turistas, sino un barrio bien vivo y habitado por nizardos de pura cepa. Incluso las gentes de los barrios más alejados vienen hasta aquí para hacer las compras. Subimos por la rue Droite, perfumada por el aroma de pan caliente que despide la fougasse (hogaza) de Jean-Serge Espuno. Unos metros más arriba, en la rue du Collet, visitaremos L'Oliviera, donde podremos comprar deliciosos aceites de oliva artesanales de la región (también procedentes de Alta Provenza, de Baux, cretenses, italianos). Mientras saboreamos un sorbete de la heladería Fenocchio, en la place Rossetti, aprovecharemos para admirar la magnífica cúpula genovesa de la catedral barroca de Sainte-Réparate (obra maestra de la Contrarreforma italiana, s. XVIII). Bajando por la calle del mismo nombre, haremos un alto para saludar a la familia Barale: sus raviolis rellenos de carne forman ya parte del patrimonio de la ciudad. Llegados al n° 8 de la rue de la Poissonnerie, nos pararemos delante de Adán y Eva, un sorprendente bajorrelieve neomedieval con una sensualidad muy mediterránea. La vieja Niza es, además de un regalo para los sentidos, un modelo de limpieza y armonía arquitectónica. Muchas ciudades del sur de Francia podrían aprender de ella Si, como Matisse (cuyo primer taller podrá ver en la tercera planta del palacio Caïs de Pierlas), es usted sensible a la luz, no dude en subir hasta la colina du Château (del Castillo), que se alza por encima del Vieux Nice (unos 30 minutos a pie). Cuando se contempla desde lo alto de la terraza Nietzsche** la panorámica de la ciudad, la bahía de los Ángeles y el traspaís nizardo cualquier comentario parece estar de más Al otro lado de la colina © E. Tresmontant / ViaMichelin Château de Bellet. | Tras disfrutar de un paseo por las pintorescas callejas que se entrecruzan al pie de la colina, divisamos el puerto y sus yates de lujo. Se calcula que son más de 300.000 los pasajeros que pasan por aquí cada año. Una cifra que lo convierte en el primer puerto de cruceros de Francia. Para llegar hasta él, bordee el mar por el Quai Rauba Capeu o atraviese una de las plazas más bonitas de la ciudad, la Place Garibaldi. La estatua del célebre patriota italiano -nacido aquí en 1807, cuando el condado de Niza estaba todavía bajo el control de la casa de Saboya- preside orgullosamente su centro con la mirada vuelta hacia Italia. En la misma plaza, y a cualquier hora del día, podrá degustar los mariscos del Grand Café de Turin, una institución muy popular desde hace más de dos siglos.  | |  | | Un viñedo en la ciudad La Denominación de Origen Controlada Bellet, instituida en 1941, es una de las más antiguas de Francia. Para descubrir este vino mal conocido y elaborado con uva criada exclusivamente en el término municipal de Niza, lo mejor será subir en coche hasta Saint-Roman-de-Bellet, por encima del Var. Dieciocho viticultores elaboran en este microviñedo de 50 hectáreas codiciadas por los promotores inmobiliarios vinos tintos y blancos de una calidad cada vez mayor. Y es que la naturaleza de los suelos no permite una producción masiva, mientras que las viñas se benefician del aire marino y mediterráneo. Los tintos (elaborados con variedades de origen italiano como el braquet y la fuella nera) presentan una finura sorprendente para un vino de Provenza, pero hemos de confesar que si alguno nos ha seducido ha sido el rolle, un blanco elaborado con una excelente variedad familia del vermentino italiano, intenso en nariz y untuoso boca. Junto a la hacienda histórica del Château de Bellet (magnífica mansión renacentista), pequeños productores como Vincent Dauby del Clot Dou Baile, Joseph Sergi del Clos Saint Vincent y Jean Massa (el único de la denominación con etiqueta "bio") garantizan a este insólito viñedo un prometedor porvenir. Visita de las bodegas previa cita. | |  | |  | Niza es también... © E. Tresmontant / ViaMichelin La catedral de Saint-Nicolas es el edificio ortodoxo más importante fuera de Rusia. | ...Una gran ciudad cultural rica en monumentos. Subiendo por la colina de Cimiez, al noreste de Niza, podrá visitar dos museos de excepción: el museo Matisse y el museo Marc Chagall. Ambos dominan el mar desde lo alto de esta colina donde se asentaba la antigua ciudad romana. Su escena ceñida de olivos es testigo cada verano de un prestigioso festival de jazz (Miles Davis, Duke Ellington, Sarah Vaughan...). En el museo Matisse, una villa del s. XVII de estilo genovés y fachada color Siena, se expone el mobiliario del pintor y una treintena de obras que resumen su trayectoria artística. Matisse vivió y trabajó en Niza desde 1918 hasta 1954, año de su muerte. Su último taller se encuentra en el tercer piso del Regina (n° 71 del boulevard de Cimiez), un antiguo hotel de lujo construido originariamente para acoger a la reina Victoria. El museo Chagall por su parte alberga la más impresionante colección permanente de obras de Chagall (1887-1985) jamás reunida. Todos los lienzos (además de los mosaicos, las vidrieras y los grabados) están inspirados en temas bíblicos. A diferencia del museo Matisse (cuyas ventanas inexplicablemente cerradas mantienen a las obras en la penumbra), el edificio está iluminado por la luz del día. Ciudad artística (Yves Klein, Arman, Ben, César, Niki de Saint Phalle, Jean Tinguely y Sacha Sosno se instalaron en ella), Niza también fue, desde mediados del s. XIX, un lugar de veraneo para los aristócratas rusos. Además del castillo gótico de Valrose (Facultad de Ciencias), el castillo des Ollières y su torre del homenaje rodeada de torrecillas (hoy hotel-residencia), el palacio Kotschoubey (Museo Chéret), el palacio imperial (hoy instituto) y la residencia Palladium (boulevard Tsarévitch) construida por un banquero ruso, Niza alberga la catedral de Saint-Nicolas, el templo ortodoxo más importante fuera de Rusia. Sus seis cúpulas doradas en forma de bulbo y su fachada de ladrillo ocre ponen una sorprendente nota oriental en el cielo de Niza. La Ópera de Niza, que celebrará su 120 cumpleaños en 2005, es otro lugar cargado de recuerdos. Su sala, decorada en un estilo que hace pensar en la Scala de Milán, ha visto pasar a músicos de la talla de Wagner, Verdi, Gounod, Massenet, Tchaïkovski o Puccini, que dirigieron personalmente sus composiciones. Nietzsche, según confesó él mismo, descubrió aquí la Carmen de Bizet, lo cual le ayudó a romper definitivamente con Wagner. Lujo y fantasía © E. Tresmontant / ViaMichelin La villa Ephrussi de Rothschild. | Nuestro viaje quedaría incompleto si dejáramos de visitar, a poco más de 7 km al este de Niza, dos villas extraordinarias inspiradas por la fantasía. Bordeando en coche "la ensenada más bella del Mediterráneo", la de Villefranche-sur-Mer, llegamos a Beaulieu-sur-Mer y a su villa Kerylos, un auténtico viaje atrás en el tiempo. Esta reconstitución idealizada de una casa de la Grecia antigua es la obra de Théodore Reinach (1860-1928), un arqueólogo enamorado de la cultura helénica. Su decoración interior combina refinamiento, rigor histórico y el confort excéntrico de la Belle Époque. La casa es desde 1928 propiedad del Institut de France. Otros cinco minutos en coche y llegamos a otro sueño hecho realidad: el palacio a la italiana de la baronesa Ephrussi de Rothschild, en Cap Ferrat. Asomada al mar, en el extremo de la península más cotizada de la Costa Azul, esta villa concebida en 1905 alberga una de las colecciones de mobiliario y objetos de arte más ricas de Francia. El exuberante jardín francés acaba en una escalera de agua, una rocalla y un templo de Amor réplica del existente en el Trianon de Versalles. El mundo de Sissí a orillas del Mediterráneo...  | |  | | Dónde almorzar o cenar en Niza No son precisamente buenos restaurantes lo que falta en esta ciudad bendecida por los dioses. Nosotros sin embargo, sólo citaremos tres: uno de leyenda, uno nuevo y uno insólito. Empecemos por la leyenda: La Merenda, 4, rue de la Terrasse, es conocida entre los gourmets por rechazar las tarjetas de crédito, los cheques y el tabaco. Por si fuera poco, es imposible reservar: el local no tiene teléfono. Dominique Le Stanc, antiguo chef del Négresco, elabora en sus fogones una cocina popular que llega al corazón: buñuelos de calabacines, sopa al pistou (pesto), rabo de buey a la naranja con polenta, fresas en su jugo a la vainilla... Como novedad le aconsejamos descubrir el Kei's Passion, 22 ter, rue de France (justo detrás del Palacio de la Méditerranée). Kei es un cocinero japonés enamorado de la Costa Azul y sus productos. Su carta (almuerzo a partir de 23 €) le dejará asombrado tanto por la ligereza de su cocina mediterránea como por la forma, indiscutiblemente oriental, de cortar y aderezar el buey. Tempura de cigalas y flor de calabacín con salsa de té verde, milhojas de buey al wasabi, tartaleta de arándanos silvestres con sabayón a la verbena y al yogur... Y llegamos a la nota insólita: Niza cuenta desde hace poco con una bodega original y muy familiar. Al llegar la noche, los platos propuestos como acompañamiento de la degustación de vinos (colas de cangrejos de río y copos de parmesano, puré de bacalao...) bien pueden servirle para hacer una cena informal. La part des Anges le hará descubrir los caldos más interesantes de Bellet, Bandol, Côtes de Provence y los Coteaux Varois. Los más entusiastas encontrarán asimismo una importante selección de auténticos vinos de terroir procedentes de todas las regiones de Francia. | |  | |  | * Obra del arquitecto Paul Andreu, autor asimismo de la ópera de Pekín. ** "Bajo el cielo de Niza, ese cielo de alción que resplandecía por vez primera en mi vida, encontré el tercer Zaratustra. Gracias a aquellos momentos inolvidables muchos rincones ocultos de las alturas de Niza poseen para mí un carácter verdaderamente sagrado" Nietzsche, Ecce Homo.  | |  | | Más información en www.nicetourisme.comSi desea visitar el Viejo Niza en compañía de un guía profesional sepa que la oficina de turismo pone a su disposición un personal altamente cualificado y amable. En el sitio encontrará asimismo toda la información necesaria para preparar su viaje tanto por la costa como por el interior. Grand Café de Turin5 pl. Garibaldi - Tfno. 04 93 62 29 52 La Merenda4. r. de la Terrasse - No tiene teléfono (!) Kei's Passion22 ter r. de France - Tfno. 04 93 82 26 06 Panadería-pastelería Le Four à Bois de Jean-Serge Espuno35 r. Droite - Tfno. 04 93 80 50 67 Raviolis Barale7 r. Sainte-Réparate - Tfno. 04 93 85 63 08 http://maisonbarale.com/Oliviera8 bis r. du Colet - Tfno. 04 93 13 06 45 Heladería Fenocchio2 pl. Rossetti - Tfno. 04 93 80 72 52 Bodega y enoteca La part des Anges17 r. Gubernatis - Tfno. 04 93 62 69 80 Viticultores con D.O.C. de BelletChâteau de Bellet440 chemin de Saquier - Tfno. 04 93 37 81 57 Clot Dou Baile277 chemin de Saquier - Tfno. 04 93 29 85 87 Clos Saint VincentCollet des Fourniers - Tfno. 04 92 15 12 69 Propriété Massa425 chemin de Crémat - Tfno. 04 93 37 81 56 Villa Kerylos06310 Beaulieu-sur-Mer - Tfno. 04 93 01 01 44 www.villa-kerylos.comVilla Ephrussi de Rothschild06230 Saint-Jean-Cap-Ferrat - Tfno. 04 93 01 33 09 www.villa-ephrussi.com/ephrussi | |  | |  |  |