 | Por Carmen Duerto
| Dicen que Torrox tiene el mejor clima de Europa, que las uvas pasas de Frigiliana son únicas, que en Nerja está el balcón de Europa y que el vino dulce de Cómpeta "quita el sentío". En esta ruta lo podremos comprobar. Las cuatro localidades se encuentran en la zona oriental de la provincia, al abrigo del imponente Parque Natural de la Sierra de la Tejera-Almijara, que los protege de los vientos del norte. Del sur reciben la suave brisa del mar. Eso se traduce en un vergel tropical donde nacen aguacates, uvas, chirimoyas, mangos y papayas. |    | No hace mucho, todos competían por conseguir la distinción honorífica de pueblo más blanco y más limpio de la comarca. Actualmente, el galardón no tiene carácter oficial. Viaja de boca en boca por todo el mundo capturado en las cámaras de fotos de todos aquellos que los visitan. Son pueblos, excepto Nerja, desparramados por las laderas de unos montes de fuertes pendientes. Testigos de los orígenes del hombre, de pasado árabe y de costumbres cristianas. Con sabor a tradición y mezcla de culturas de todos aquellos, que ajenos a estas tierras, las eligen para quedarse. Leyendas de bandoleros y hazañas de toreros. Donde el tiempo parece detenido dulcemente, como su vino. |    | Saliendo de Málaga, por la autovía en dirección a Almería, en cuarenta minutos se llega a Torrox. Hay una gran diferencia entre el pueblo, en la falda de la montaña, con sus calles estrechas llenas de balcones con flores y parte de ellas aún empedradas, y su zona costera, distante unos tres kilómetros y habitada mayoritariamente por alemanes. Allí, al pie del mar, se encuentran el faro de Torrox y las ruinas fenicias. El pueblo tiene dos juzgados, algo sorprendente para lo pequeño que es, pero es que esta localidad es cabeza de partido. No deje de ver el juzgado número uno, en la plaza de la Olla, un edificio precioso con un gran patio andaluz, ni el antiguo convento de monjas, actualmente un centro cultural. A principios de diciembre se celebra la fiesta mayor del pueblo. El Ayuntamiento tiene la buena costumbre de invitar a todos los vecinos y visitantes a un gran plato de migas de harina de sémola con pescado: su plato más típico.
Desde Torrox subimos a Cómpeta, un pueblo blanco rodeado de viñas. Con las uvas secadas al sol elaboran su reputado vino dulce. Además de recorrer el pueblo, en el que nos cruzaremos con algún burro cargado de alforjas por ser el mejor medio de transporte en estas calles pequeñas y empinadas, debemos admirar su plaza principal octogonal. Después del ejercicio conviene reponer fuerzas en alguna de las ventas (antiguos cortijos rehabilitados como casas de comidas) que nos encontraremos de camino a Frigiliana. |    | Bien comidos, continuamos ruta hacia uno de los pueblos blancos más bonitos de toda la provincia. Frigiliana, de claro sabor mudéjar, conserva la planta laberíntica típica de los pueblos andaluces. Sus calles estrechas y llenas de recovecos ocultan pequeños altares e imágenes cristianas a las que nunca faltan velas encendidas o flores frescas. Lo curioso de este pueblo es que está prohibido por decreto pintar las casas en otro color que no sea el blanco y también, la utilización del PVC y el aluminio en las ventanas. Cal blanca, madera y una limpieza que raya en la obsesión. En Frigiliana, todas las calles conservan el empedrado original de cantos rodados con formas geométricas. También, es posible leer la historia de la ciudad en los doce paneles de mosaicos que se reparten por diversas calles de la localidad. Un pueblo de postal.
Al bajar del monte, nos sale al encuentro la turística localidad de Nerja, que no ha perdido su sabor andaluz. Desde su Balcón de Europa, un mirador hacia el mar, se domina parte del litoral malagueño. Desde ahí sale un pasillo estrecho "El paseo de los Carabineros" por el que se puede bordear todas las calas del pueblo, entre rocas y vegetación. A unos cinco kilómetros del centro, en las playas de Maro, se encuentran las famosas cuevas prehistóricas de Nerja, en cuyo interior, entre estalagmitas y estalactitas, se celebran durante todo el verano importantes acontecimientos culturales: representaciones de ballet, música y teatro, con una acústica y un marco únicos. |  |  |  |