 | Por Carmen Duerto
| "Salga la luna y alumbre el campo y sus verdiales, que el querer que yo les tengo de las entrañas me sale".
Al resguardo de los montes que protegen la comarca de la Axarquía se conserva una tradición llena de colorido: los verdiales, unas coplas cantadas y acompañadas de un baile más cercano a la jota que al flamenco. Estas danzas, que a punto estuvieron de perderse, han recuperado hoy todo su esplendor gracias al trabajo infatigable de investigadores y estudiosos. Una de las pioneras en su recuperación y difusión por todo el mundo es Pepa Guerra Valdenebro, malagueña de Ronda, catedrática de Educación Física y licenciada en Filosofía y Letras. |    | ViaMichelin: ¿Por qué decidió rescatar esas danzas ancestrales malagueñas? Pepa Guerra Valdenebro: Porque ellas han sido, sin saberlo, las que han marcado mi destino. En mi niñez, bajaban de los Montes de Málaga hasta el centro de la ciudad unos hombres muy raros con unos sombreros de paja adornados con flores de los que caían unas tiras de colores que les tapaban la cara. Los llamaban los tontos o los catetos y no paraban de cantar. Yo bailaba todas sus coplas. De vez en cuando uno de ellos, al que llamaban Alcalde, recogía monedas. Más tarde, supe que eran las pandas de verdiales y desde entonces me propuse no dejarlos caer en el olvido.
Sin grabadora ni cámaras ¿cómo rescata las coplas y bailes? Pues de oído. Yo me iba, aún con calcetines, por los pueblos de Comares, Álora, Cártama, Almogía... Toda la Axarquía me la recorría entera buscando a los viejecitos que recordaban los pasos de las "muanzas" (bailes). Era muy difícil, porque los verdiales estaban a punto de caer en el olvido y eran únicamente los más ancianos los que recordaban las coplas y los bailes. Por ejemplo, me iba a ver al "Vara" y me enseñaba los fandangos de Comares y a doña Antonia Olmedo en la Axarquía que me enseñaba los pasos. Yo lo tenía que memorizar todo, para luego enseñárselo a mis grupos de baile y así, los hemos difundido por todo el mundo. Nos han visto en Tokio, Nueva York, París o Londres.
¿Cuál ha sido su papel en los verdiales? He sido una de las pioneras en el rescate de nuestras danzas ancestrales. Soy la responsable de alargar los paseíllos, lo que ha hecho posible que los verdiales puedan difundirse mejor, porque al alargarlos pueden ser bailados por grupos y no sólo por una pareja. También, he incorporado muchos pasos y sobre todo ese paseíllo largo que sería una especie de estribillo.
¿Cuál es el origen de los verdiales? No hay ninguna documentación escrita y todo son conjeturas. Bien fundamentadas, pero sin escritos para poder cotejarlo. El origen puede deberse a que la gente del campo llama verdial a todas las matas bajas y a un tipo de aceituna larga que, aunque se ponga en salmuera, no pierde su color. Es posible, que al terminar la recogida de la aceituna verdial lo festejasen con danzas y cantes y así nacieran los verdiales. Algo parecido a "bailemos el Verdial".
¿Sin documentación cómo recomponen el traje? La verdad, es que había unos grabados de los trajes en Antequera y ahí pudimos ver cómo eran y, que yo recuerde de mis andanzas por los pueblos, las mujeres bailaban con el vestido normal que usaban a diario. Es decir, falda amplia, con un mantón y medias de lana de color negro. Si bailaban en alguna fiesta se ponían "el vestido de los domingos".
¿Creo que incluso las pasas les ayudaron en la recuperación? Eso es muy curioso. Hace cincuenta años, la Condesa de Berlanga del Duero Angelita Rubio Argüelles, se inspiró en las litografías que venían en las cajas de pasas de Málaga. Aparecían dibujadas unas malagueñas y algunos "catetos" que le sirvieron para diseñar el traje de verdiales. La tela negra la sustituyó por un estampado floreado haciendo listas, incorporó unos pololos blancos, un pañuelo cruzado a modo de corpiño, espadeñas (zapatos de esparto con tiras para anudarlos por la pierna) y castañuelas con largas tiras de colores. |    | El sombrero es muy sorprendente... Sí, porque las pandas de músicos llevan unos sombreros muy llamativos. Posiblemente venga de la corona laureada de los romanos. Ellos recogen flores silvestres de diferentes colores que encuentran en el monte y las pinchan en su sombrero de paja junto a pequeños espejitos. Luego cuelgan alrededor unas largas tiras de colores, lo que hace que tengan la cara casi tapada. Por eso, cuando era pequeña y los veía, me parecían unos seres misteriosos.
¿Cómo se bailan los verdiales? Ahora se habla de estilos, entonces los conocíamos por la comarca a la que pertenecían y eso lo reconocíamos por el toque. Se conocen tres estilos: el llamado estilo Almogía, que se diferencia enseguida por el repique de platillos y porque tiene paseíllos más floreados; el estilo Montes, con un compás más bravío y más lento que los demás y un cante con más lucimiento y luego, el estilo Comares, que introduce un instrumento distinto, el laúd. Son una combinación de coplas y paseíllos que se suelen bailar en grupos de doce, excepto el que llaman "tresillo" que lo componen un hombre en el centro y dos mujeres a cada lado. El hombre intentaba que la mujer que le gustaba le rompiese, con las castañuelas al bailar, los espejitos del sombrero y eso, significaba romper la virginidad. |    | ¿Por qué bajan de los Montes el 28 de diciembre? Antiguamente, el 28 de diciembre era cuando había más dinero y las pandas bajaban a pedir limosna de forma altruista para alguien que lo necesitaba. En 1961, el entonces alcalde de Málaga, Francisco García Grana, instituyó la Fiesta Mayor de Verdiales. Antes, bajaban espontáneamente y ahora, es un ritual festivo en el que participa toda la comarca. También en agosto, durante la Feria de Málaga, es frecuente ver pandas de verdiales.
Una última pregunta: ¿Tienen algo que ver con el flamenco? No, no tienen nada que ver. Los verdiales son algo ancestral. Es probablemente el baile más antiguo de España. Juan Breva sacó el cante "flamenco abandolao" a raíz de los verdiales, pero no hay ninguna coincidencia más. |  |  |  |