11-08-2008
Por César PastranaBilbao es internacionalmente conocida por el museo Guggenheim, pero la ciudad ofrece muchos más encantos merecedores de una visita. Uno de ellos es su Semana Grande de fiestas, la tradicional Aste Nagusia que se celebra durante 9 días comenzando siempre el sábado de la semana del 15 de agosto.
© C. PastranaLa Aste Nagusia como tal, se celebra desde 1978, aunque anteriormente Bilbao se vestía de fiesta con la llegada en agosto del circo, las barracas de feria, corridas de toros, combates de boxeo y espectáculos de danzas tradicionales. La fiesta se inicia con el ya tradicional “txupinazo” que tiene lugar desde 2001 en la Plaza del Teatro Arriaga, emblemático edificio de la ciudad. Ante miles de ciudadanos y turistas que allí se concentran deseosos de fiesta, se lanza un cohete o txupin y se lee un pregón de fiestas, provocando una explosión de júbilo y alegría entre los asistentes. ¡Aste Nagusia ha empezado! Mari Jaia Si hay alguien con un protagonismo especial en la Aste Nagusia, esta es Mari Jaia (la señora de las fiestas). Creada en 1978, se ha convertido en el símbolo oficial de las fiestas. Se trata de un muñeco que representa a una señora regordeta y de sonrisa generosa, que siempre tiene los brazos en alto como si estuviese bailando. Su misión es la de velar por todos los bilbaínos para que disfruten de sus fiestas e invitar a todos aquellos visitantes, a que se sientan como en su casa. La fiesta comienza y si echamos un vistazo alrededor del teatro Arriaga, podemos apreciar en primer lugar el Arenal, parque representativo de la ciudad que todos los años es asaltado por mas de medio centenar de txosnas o tabernas móviles que las comparsas –grupos organizados de la comisión de fiestas-se encargan de montar. En las txosnas, y desde el atardecer hasta el amanecer, se puede vivir diferentes ambientes y espectáculos. La gastronomía está presente una vez más en estas fiestas. No podía ser menos, tratándose de la sociedad vasca. Desde el talo (una masa a base de maíz y harina....) con chorizo, pasando por bocadillos generosos de lomo con pimientos de la huerta y raciones de morcilla de verdura, muy típica en Euskadi. © I. GalarragaAdemás, cualquier rincón de la ciudad está salpicado de artistas aventureros que animan la ciudad con sus bailes, sus espectáculos y su música y dan si cabe, cierto aire bohemio y cosmopolita a una ciudad cada vez más contagiada de aires de otros mundos. Si nos perdemos entre las calles del Casco Viejo de Bilbao, descubrimos que todo está impregnado de fiesta: la música de la banda municipal inunda las calles; y en la plaza Nueva, a media tarde, grupos espontáneos de bilbaínos, se juntan para bailar danzas tradicionales. Es un buen momento para iniciarse y conocer mejor una cultura milenaria en donde la danza es símbolo fundamental de la sociedad vasca y sus fiestas. El ambiente es único y reproduce escenas de las antiguas romerías. Pero sigamos recorriendo las calles de la ciudad. Crucemos el puente del Arenal y vayamos hacia la Gran Vía que se encuentra vestida de gala: las luces, los banderines y las calles cortadas, le dan un aspecto elegante y desenfadado. Por su gran avenida discurre, desde hace unos años, uno de los espectáculos más especiales para los niños: El desfile de La ballena. El primer domingo de fiestas, con una puesta en escena original y muy visual compuesta de acróbatas, malabaristas y músicos, un pasacalles recorre la ciudad de punta a punta para regalar a los niños ilusión, muchos caramelos y serpentinas. Porque los pequeños también tienen su espacio en esta fiesta. Entre Gran Vía y el Arenal, en el paseo de la ría se habilita un recinto especial para los niños, en donde pueden disfrutar de espectáculos, montarse en todo tipo de castillos hinchables y atracciones, iniciarse en capoeira o break dance o escalar montañas imaginarias. © C. PastranaLos Pintxos Uno de los placeres gastronómicos que brinda la ciudad de Bilbao son los pintxos, típicos de la ciudad y que forman parte de la cultura del “chiquiteo” -básicamente, ir de vinos con los amigos-. En el pintxo, se lleva la gastronomía vasca a niveles de creatividad insospechados, donde los nuevos sabores creados de la mezcla de ingredientes tradicionales son capaces de sorprender a los mejores críticos gastronómicos. Aunque también encontramos los tradicionales pinchos de tortilla o de chistorra. Pueden servirse tanto fríos como calientes y han sido y son premiados por su excelente calidad. Le sugerimos que pruebe el txipirón frito, los pimientos rellenos de crema de bonito, el bacalao de foie con hongos y la berenjena o merluza rellenos. En el Casco Viejo podemos mencionar el Gure Toki, el Irrintxi, El Bilbo o el Xukela, y fuera de este entorno, destacan los bares de La viña del Ensanche, Río Oja o el Oriotarra. © J. JunguituEl Guggenheim Aunque, tan solo la visita al Museo Guggenheim ya merece un viaje a Bilbao, usted puede combinar su visita a la ciudad para disfrutar de las fiestas y del museo. Para la Aste Nagusia, el Guggenheim ha preparado un programa festivo que aúna música, danza y talleres para los jóvenes, para acercar la celebración del Décimo Aniversario a un público muy diverso que incluye un extraordinario repertorio de danza a cargo de bailarines estrella del New York City Ballet, talleres de danza y percusión que ofrecerá en el Auditorio del Museo la compañía pionera en el arte de la percusión urbana, STOMP.
Además, todas las madrugadas, del 21 al 24 de agosto, el museo abrirá sus puertas -desde las 23.00 a las 02.00 horas- para acoger Las Noches del Guggenheim. En colaboración con La Bilbaína Jazz Club, los visitantes tendrán la oportunidad de contemplar las exposiciones al ritmo de jazz en el Atrio. Las entradas de todas las actividades que componen el programa festivo están a la venta en las taquillas del museo, exceptuando los talleres STOMP, con plazas limitadas, que requieren reserva previa en el teléfono 944 35 90 90. En las noches de Aste Nagusia, también se celebra un concurso de fuegos artificiales que ha adquirido una gran relevancia internacional y debería presenciar. Las compañías pirotécnicas más importantes de todo el mundo muestran todos los años el arte de la pirotecnia, decorando las noches de Bilbao con sus estrellas de color multiformes y compitiendo con sus combinaciones imposibles de sonido rompiendo el cielo. Mari Jaia se despide, el noveno día la Semana Grande pero no pierde su sonrisa, porque sabe que el próximo año, volverá como siempre, llena de vida, lozana y alegre. Le aseguro que es posible que usted también repita. |