06-11-2008
Por Samuel Cogliati¿De qué sirve un pueblo que no tiene carretera de acceso? Ésta es la pregunta que se hace todo aquel que se plantea hacer una excursión a Savogno. Pregunta que por supuesto queda sin respuesta: así lo decidió esta pequeña comunidad y así lo ha defendido durante siglos. Pese a ello, hay que reconocer que este pueblo de los Alpes italianos sigue bien vivo, quizá no de la misma manera que en el pasado pero vivo y atrayendo a cientos de senderistas motivados. La excursión puede hacerla casi todo el mundo. Las dos únicas condiciones son estar en forma y no tener prisa por llegar a la cima.
Salida de las cascadasLa excursión no arranca en un sitio cualquiera. A un lado de la nacional S37 que lleva hasta el puerto del Maloja y a Saint-Moritz (Suiza) se perciben dos cascadas gemelas. Es aquí donde el torrente de la Acqua Fraggia, procedente del lago del mismo nombre (a 2 043 metros de altura), acaba su recorrido vertiéndose en el río Mera, cuyas aguas acabarán mezclándose con las del lago de Como. Deje el coche en el aparcamiento y disfrute del sobrecogedor espectáculo: una caída de varias decenas de metros envuelta en un velo formado por una bruma fresca y cristalina. Para llegar hasta el punto de partida de la excursión tendrá que pasar a pocos metros del lugar donde se estrellan las cascadas. Acuérdese pues de llevar un chubasquero, sobre todo si hace viento. Si hace calor, agradecerá el frescor que aporta esta lluvia de minúsculas gotas. Una ruda ascensiónUna vez en Borgonovo di Piuro (403 metros) se le ofrecen dos alternativas para subir hasta Savogno. La primera consiste en tomar el sendero que arranca cerca de las cascadas y que va bordeando el nervioso curso del torrente a través de un bosque de castaños. El recorrido cruza el lecho de la corriente por medio de unos puentecillos de madera. Sabrá que se está acercando al pueblo cuando la vegetación empiece a escasear y a sus pies se abra un empinado claro. La otra forma de salvar los 530 metros de desnivel (calcule una hora y media) es optar por el sendero histórico, construido enteramente de piedra. Alguien ya se entretuvo en contar los escalones: ¡2 886! Pero lo que más sorprende de esta escalera, auténtico monumento histórico, no es lo empinado sino lo artesanal de su factura. Un pueblo abandonado pero todavía vivoSavogno (a 932 metros) es un puñado de casas de piedra con balcones de madera. La mayoría están abandonadas desde los años 60, pero un paseo por sus callejas le hará percibir discretas señales de vida. Y es que parte del año, en verano sobre todo, la aldea se puebla de jubilados y descendientes de los antiguos habitantes. El resto del año, el pueblo está habitado únicamente por los gerentes del refugio: un auténtico remanso de paz. Cosas que ver: la iglesia del s. XV, con algunos frescos de interés, y los balcones de las casas y graneros. Algunas calles disponen desde no hace mucho de farolas, lo cual permite apreciarlas mejor de noche. Esta aislada aldea situada en el reborde de una montaña brinda una magnífica panorámica del Val Bregaglia y la localidad de Chiavenna. Dónde comer El refugio Savogno (antiguo colegio del pueblo renovado en la década de los 90), abre durante todo el año. El lugar dispone de cocina, pero aunque no haya reservado siempre le podrán servir una tabla de quesos o embutidos y una copa de vino, indispensables para recuperar algo de fuerza tras la subida. El local es más bien rústico, pero con un ambiente agradable y acogedor. Si desea disfrutar de la serenidad del lugar durante todo el día y parte de la noche, pasar la noche en el refugio puede ser una buena idea. Desvío Los más deportistas podrán prolongar la excursión hasta la aldea inhabitada de Dasile (1 032 metros), a 30 minutos de marcha por el lado opuesto del torrente. Savogno y Dasile permanecieron separados durante mucho tiempo (aparte de por 100 metros de desnivel) por una rivalidad nacida en tiempos de la peste, cuando los habitantes de Savogno acusaron a sus vecinos de haberles contagiado la enfermedad deliberadamente. Información práctica: Refugio Savogno Luigi Antonio Stucchi – 23020 Savogno, Piuro (Sondrio) Tfno. 00 39 0343 34699 Habitaciones para dos o tres personas. 33 euros/noche+desayuno; media pensión 43 euros; pensión completa 53. Restaurante a la carta: unos 20-25 euros/persona. |