18-08-2008
Por César PastranaEn pleno corazón de la Vera cacereña encontramos uno de los espacios de mayor historia de España, El Real Monasterio de Yuste, lugar de retiro del Emperador Carlos V entre lo años 1557 y 1558, año de su fallecimiento.
© C. PastranaLa Vera es una franja que se estira entre la Sierra de Gredos y el río Tietar en la que 19 poblaciones viven de manera serena y acogedora, con innumerables rincones de gran encanto para deleite del visitante. Cinco de estas poblaciones han sido declaradas Conjunto Histórico Artístico –Cuacos, Garganta de la Olla, Pasarón, Valverde y Villanueva- con lo que es más que recomendable un visita a esta zona extremeña en la que el tiempo no tiene prisa. A dos kilómetros de Cuacos –si subimos por un lado de la ladera- y a 6 de Garganta de la Olla –si subimos desde el otro- se encontrará con el Monasterio jerónimo de Yuste. Su origen se remonta a los primeros años del siglo XV, cuando unos ermitaños se retiraron allí a vivir tras la donación de los terrenos a la comunidad por un vecino de Cuacos. En 1414, los eremitas reclaman la protección del monasterio jerónimo de Guadalupe, y se acogen a la Orden de San Jerónimo. Pero, por lo que realmente el Monasterio ha pasado a la historia es por ser el lugar de retiro del Emperador Carlos V, quien pasó allí sus últimos días en un entorno completamente monacal. La presencia de Carlos V en Yuste marcará para siempre al Monasterio, otorgándole un contenido histórico y riqueza artística que antes nunca había conocido. En abril del pasado año, el Real Monasterio de Yuste recibió la distinción del sello de Patrimonio Europeo, siendo uno de los primeros lugares españoles de esta lista que incluye lugares con un interés cultural o histórico en Europa para protegerlos y promocionarlos. Con esta iniciativa se pretende impulsar la dimensión europea de los bienes culturales, los monumentos, los enclaves naturales o urbanos y los lugares que han desempeñado un papel esencial en la historia y en el patrimonio europeos.  Carlos V © C. PastranaSenderismo por la historiaCarlos I de España y V de Alemania escogió este lugar recóndito para retirarse y descansar. Tras la abdicación en su hijo Felipe II realizada en Bruselas en 1555 se dirige a Yuste donde previamente había ordenado edificar un palacete en un ala del Monasterio. En su caminata, y con el fin de llegar cuanto antes, la comitiva atraviesa la sierra de Tornavacas sobre una silla de viaje y a hombros de los lugareños. Desde entonces, este recorrido que hoy se conserva como rutas de senderismo se denomina “Puerto del Emperador”, en palabras del monarca, “el último puerto que atravesaría hasta el de la muerte”. La ruta va desde el puerto de Tornavacas hasta la población de Jarandilla y para alcanzar los casi 24 kilómetros de duración necesitará entre 9 y 10 horas. Le aseguro que disfrutará de paisajes de ensueño –el otoño y la primavera son especialmente generosos en esta zona de Cáceres- y de una tranquilidad tal que cuando llegue a su destino no tendrá la sensación de haber caminado durante tantas horas. La segunda ruta, menos exigente, es la “Ruta de Carlos V” –desde Jarandilla hasta el Monasterio-, ruta que se celebra anualmente para conmemorar el evento. Esta ruta se ha convertido en un verdadero reclamo turístico de la zona entre los amantes del senderismo. En tan sólo 10 kilómetros, y con una baja dificultad, los caminantes inician su particular ruta en el actual Parador de Turismo de Jarandilla, lo que antiguamente era el Palacio de los Condes de Oropesa y donde Carlos V descansó hasta poder llegar a su retiro definitivo en el Monasterio. En esta ruta, podrá disfrutar de maravillosas gargantas de agua, como la garganta de Guachos, antes de llegar a Cuacos. Pero también de enormes robledales, campos de olivos, cultivos de pimentón de la Vera, de tabaco, etc, mientras diferentes especies de aves le salen al paso. A lo largo de la ruta atravesará los pueblos de Aldeanueva y de Cuacos de Yuste, donde una parada es muy recomendable.  El Cementerio militar alemán © C. PastranaEl Monasterio se puede visitar, bien con visita guiada para que le cuenten a fondo la historia del lugar, bien por su cuenta. Aunque todo el entorno, con sus bosques de robles y castaños es digno de ver, le recomiendo la visita a la Iglesia y al Palacio del Emperador. Observará que la estancias del palacio están llenas de objetos; esto es porque cuando en 1958 se concluyó la última restauración del palacio, se estudió el inventario de objetos realizado a la muerte de Carlos y se procuró recuperar las piezas que allí figuraban. Las visitas las puede hacerde lunes a sábado de 9,30 a 12,30 horas y de 15,30 a 18,30 horas.La visita tiene una duración aproximada de 30 minutos y en ella se muestra el Palacio del Emperador Carlos V, la Iglesia del Monasterio y la cripta donde estuvo enterrado el Emperador antes de que su hijo Felipe II trasladase sus restos al Monasterio del Escorial. Antes de irse del entorno del Monasterio, le recomiendo que se acerque a visitar el Cementerio militar alemán donde descansan los restos de combatientes alemanes caídos en España en las I (28 soldados) y en la II Guerra Mundial (154). El Gobierno alemán quiso de esta manera, homenajear a sus caídos enterrándolos cerca de donde había fallecido su emperador siglos atrás. Un nuevo retazo de la historia que le irá irse del Monasterio de Yuste con la sensación de haber completado un gran viaje. |