Ruta del buen comer por Venecia y Chioggia Por Samuel Cogliati
© S. CogliatiPara abrir bocaEste periplo dedicado a los placeres del buen comer empieza bien temprano tomando el aperitivo en el bar All’Arco, medio oculto en una calleja cercana al puente del Rialto. Se trata de uno de los últimos ejemplos de bàcaro, local tradicional en cuya barra los venecianos tenían la costumbre de desayunar, acompañándose de una copa de vino a la que llaman sombra. Este apego a la barra del bar puede justificarse por la configuración misma de la ciudad. Después de todo, ¿quién tiene miedo a que lo pillen conduciendo con una copa de más?... En Venecia no se conduce, se anda –suelen decir. El Arco es un local de reconocido prestigio en materia de cicchetti, versión veneciana de la tapa entre los que podemos encontrar rebanadas untadas con paté de bacalao, huevos duros con anchoas, panini de jamón o panceta, chipirones a la plancha… Ambiente sencillo y vinos más bien ordinarios: el Arco le convencerá más por la autenticidad de sus cicchetti y de su ambiente 100% popular que por la calidad de sus caldos… Vinos por copas entre 2 y 5 €: calcule unos diez euros por dos copas y varios entrantes. © S. CogliatiQue sea lo que el chef quieraProsiguiendo nuestro periplo culinario atravesaremos el Canal Grande por el Rialto o tomaremos una góndola para pasar de la riva del Tribunal a la riva Santa Sofía. En un recodo de la calle Nuova se encuentra La Cantina, un local que desde fuera no llama prácticamente la atención. Un único escaparate más bien anodino, un local modesto… Y sin embargo es aquí donde desde hace 12 años Francesco Zorzetto sirve su selección personal de vinos y prepara, según le viene el día, materias primas de óptima calidad. Lo reducido de sus medios, que se limitan a un horno y una plancha, no le impide deleitar a una clientela fiel según lo que va ofreciendo el mercado: pescado fresco, mariscos y almejas de la zona, embutidos locales y en ocasiones hasta carne de caza con un denominador común, su irreprochable calidad. En este local no hay reglas ni lo que se dice un menú: déjese llevar por el dueño de la casa, el sabrá guiarle según le coja. No vaya con prisas, no se deje intimidar por su, en ocasiones, excesivo desparpajo y sea consciente de que la calidad se paga. Un plato de suculentas gambas a la plancha y vieiras y una copa de un sorprendente blanco friulano elaborado según el sistema de maceración pelicular sabrán compensar de sobras el gasto. Tabla de embutidos, quesos y pescados a 6 € los 100 gr. Vinos por copas a partir de 2,60 €. Calcule unos 40/50 € si desea hacer una auténtica comida. © S. CogliatiAl aire librePara el aperitivo de la tarde no tendrá más que ir hasta el sestiere San Polo, atravesar la ruga dei Oresi y penetrar en el campo Bella Vienna. Aquí le aguarda Al Marcà, un pequeño local histórico renovado por tres jóvenes amigos que se resume a una vitrina y una barra. Los clientes se acomodan como pueden en la calle: muy mediterráneo todo. Varias pizarras anuncian la selección de vinos, procedentes en su mayor parte del Véneto. Si lo desea es la ocasión de probar el spritz, el aperitivo a la moda en esta región, curiosa mezcla de vino blanco, gaseosa y un chorrito de licor (Aperol o Campari). Si ya empieza a tener hambre podrá engañarla con un pequeño bocadillo de embutido veneciano, un poco de queso fresco o albóndigas y verduras procedentes de la tienda de comidas preparadas Zanetti, de Mestre. Esta parada a la buena de Dios, sentado en la terraza o de pie en la plazuela del antiguo mercado de verduras le llevará una hora larga. Vinos por copas: entre 2 y 5 €. © S. CogliatiCene en el mejor restaurante de VeneciaPara la cena alcanzaremos la cima del placer. Desde la plaza de San Marco vaya por la riva degli Schiavoni hasta la calleja que sirve de costado al hotel Gabrielli: tómela. En el campiello della Pescaria descubrimos una elegante y sobria terraza: el restaurante Al Covo es una referencia entre todos los gourmets de Venecia. Muchos de ellos opinan que se trata de la mejor mesa de la ciudad, sobre todo en lo que a pescado se refiere. Desde 1986 Cesare y Diane Benelli subliman el fruto de una pesca casi milagrosa, hija de la confluencia del mar con la laguna. Según nos cuenta el signor Benelli, “es en estos canales de desagüe, llamados puertos, donde el agua es más clara y rica en nutrientes. En ellos se encuentra esa inestimable variedad de pescado y marisco que todo el mundo nos envidia”. A falta de pescadores y frente a una competencia en alza, el suministro de pescado se hace cada vez más difícil. “Me gusta hablar de una cocina de sustracción –nos sigue comentando–, es decir que eliminamos de la receta todo lo que no sirve para poner de relieve las características de los ingredientes principales”. Se trata evidentemente de un despliegue de pescados: besugo, lubina, anguila, gallo y, sobre todo, de variedades de la laguna como la moeca, un pequeño cangrejo que se captura mientras muda de caparazón y que se sirve frito. El cliente puede incluso comprobar el precio y la procedencia de los pescados: los albaranes de compra se exponen al público. El menú no es más que una sugerencia, ya que los platos varían en función de lo que ofrece el mercado. Una acertada selección de carnes piamontesas y quesos completa la carta. Cesare Benelli es asimismo un gran aficionado al vino. Su carta es rica y variada, incluyendo excelentes vinos de terruño italianos y franceses. Un pequeño símbolo indica cuáles son sus preferidos. Para terminar la cena, una copa de moscato d’Asti, vinsanto o recioto acompañará a las mil maravillas las mignardises que prepara la signora… Menú degustación a 69 €. © S. CogliatiAl otro lado de la laguna...Si desea conocer un rincón auténtico y mucho menos turístico, no dude en ir hasta Chioggia. Esta encantadora ciudad levantada sobre una isla al sur de la laguna (a 25 km a vuelo de pájaro) se mantiene fiel a la capital aunque reivindicando un carácter muy original y un tanto tosco. Como en Venecia, los buenos restaurantes brillan por su escasez, pero si lo que busca es un ambiente auténticamente popular aproveche para tomar la merenda (no se deje engañar: aquí la merienda puede ser por la mañana) en la Enoteca del Teatro. Esta simpática y sencilla tasca está continuamente amenizada por una galería de personajes locales (vinos por copas entre 2 y 5 €). Para el almuerzo le recomendamos el Ristorante Palazzo, otro local de aspecto modesto pero de muy alto nivel culinario (mariscos, pasta y un espectacular frito variado realizado con pescado fresco de la zona). No se deje engañar por la sencillez del decorado: no es más que el reflejo de la autenticidad de los sabores (calcule entre 25 y 35 € a la carta). Información prácticaBar All’Arco San Polo 436 Venecia Tfno. +39 041 52 05 666 De 8h30 a 15h. Cerrado domingos y festivos. La cantina Strada Nuova – Cannaregio 3689 – Venecia Tfno. +39 041 52 28 258 De 11 de la mañana hasta bien entrada la noche. Cerrado domingos y lunes. Bar Al Marcà Campo Bella Vienna (Erberia) San Polo 213 Venecia Móvil +39 346 83 40 660 De 9h a 15h y de 18h a 21h. Cerrado domingos y festivos. Restaurante Al Covo Campiello della Pescaria Castello 3968 Venecia Tfno. +39 041 52 23 812 Cerrado miércoles y jueves. Enoteca del teatro Calle San Nicolò 468 – Chioggia Ristorante Palazzo Via Felice Cavallotti (calle Palazzo) 368 Chioggia Tfno. +39 041 55 07 212 Cerrado domingos y lunes. Dado que sólo existen tres puentes, la góndola sigue siendo uno de los medios más utilizados para pasar de una orilla a otra del Canal Grande. El trasbordo cuesta 50 céntimos. Lista de embarcaderos en la página web www.gondolavenezia.it/. |