25-08-2008
Por Georges RouzeauMagníficamente situado en las lindes de los jardines de Versalles, el hotel Trianon Palace disfruta de una segunda vida después de que un grupo americano lo haya comprado. Los fogones han sido confiados al escocés Gordon Ramsay, uno de los tres chefs tres estrellas de Gran Bretaña.
Veinte millones de dólares ha sido la suma necesaria para devolver al ajado Trianon Palace su esplendor de antaño. Este hotel de lujo toma su nombre del cercano Grand Trianon, escenario de los amores adulterinos entre Luis XIV y Madame de Maintenon construido en el s. XVII por el arquitecto Jules Hardouin-Mansart. El “otro” Trianon, inaugurado en 1910, es obra de René Sergent, el arquitecto preferido por la jet-set de la época, del príncipe de La Tour d'Auvergne al conde Moïse de Camondo pasando por las familias Rothschild o Wendel. El Trianon Palace no tardó en convertirse en uno de los lugares más elegantes y a la moda, y en sus pasillos no era dificil cruzarse con Sarah Bernard, Marcel Proust o Sacha Guitry. El poeta italiano Gabriele d’Annunzio organizó en él una fiesta de antología para 300 personas, mientras que Paul Valéry o Marlene Dietrich lo preferían como lugar de descanso. Hoy, Michael Jackson, que agradece el anonimato del que goza en Versalles, viene hasta él para pasar un mes. © G. Rouzeau/ViaMichelinPero las cosas han cambiado en el Trianon Palace. En primer lugar la decoración. El Trianon en su versión precedente lucía un estilo entre Luis XVI y María Antonieta, subrayado por un derroche de dorados y falsos mármoles. La decoradora Fiona Thompson, del gabinete Richmond, decidió retomar el estilo art déco que caracterizaba al Trianon Palace en el momento de su apertura. Por detrás de la recepción –un mostrador de cristal negro lacado atravesado por una ráfaga de cristal Swarovski–, se alza un enorme reloj inspirado en un modelo Cartier de los años 20. La gran galería, antaño utilizada como simple lugar de paso sin mayor encanto, funciona hoy como salón: en ella podrá tomar una copa sentado en unos sillones verde manzana cuyo color es un guiño al océano de vegetación de los vecinos jardines de Versalles. Unas grandes arañas de cristal fabricadas en Murano, concebidas como el resto del mobiliario por la propia diseñadora, ponen un toque ligeramente a la última al conjunto. Las habitaciones, todas diferentes entre sí, lucen tonalidades cálidas y apagadas que hacen resaltar las estrictas líneas geométricas de las lámparas estilo art déco. El Trianon Palace posee asimismo un spa de ensueño con 3 000 m2 repartidos en tres niveles, 23 cabinas de cuidados y una inmensa piscina de 200 m2 que alcanza 2 m de profundidad en el centro. Los tratamientos y cuidados, de gran calidad, corren a cargo de la casa Guerlain. © G. Rouzeau/ViaMichelinEl otro gran cambio afecta a las cocinas. Y es que el Trianon Palace se ha permitido contratar los servicios de Gordon Ramsay, uno de los tres chefs tres estrellas de Gran Bretaña junto con Heston Blumenthal y Alain Roux, aunque el único situado en el mismo Londres. Antiguo futbolista cuya carrera apenas incipiente se vio truncada a los 19 años por una rodilla hecha pedazos, Ramsay aprendió el oficio junto a Guy Savoy y Joël Robuchon entre otros. Luego, haciendo gala de su otra gran habilidad (la de hombre de negocios), fue abriendo todo un rosario de locales de Tokio a Dubai pasando por Los Ángeles con los que suma un total de diez estrellas. Este escocés imparable es asimismo una estrella de los libros de cocina y de la pequeña pantalla (llegando incluso a participar en reality shows). El Trianon Palace cuenta con dos restaurantes supervisados por el hombre de confianza de Ramsay, el italiano Simone Zanoni, que hasta ahora lo secundaba en el tres estrellas de Londres. El primero es el Gordon Ramsay, restaurante gastronómico (sólo cenas) que aspira a la excelencia (calcule alrededor de 150-200 €). El otro, LaVéranda, es una brasserie de lujo (que nosotros hemos probado) con una terraza que brinda quizá el más bello paisaje que pueda encontrarse a media hora al oeste de París. Tranquilidad absoluta (sin carretera alguna que venga a turbar el silencio) y vistas a los jardines de Versalles y a un campo donde pacen ovejas: bucólico y regio, ideal para una escapada romántica (de hecho, en la mesa de al lado no dejan de hacerse arrumacos). La cocina por su parte es precisa, elegante y golosa: el filete de salmonete, por una vez, no parece un papel de fumar; las verduritas crocantes están hechas con mimo y la jalea de cítricos con sorbete de albahaca son un canto al verano. Las delicias servidas al Rey Sol debían de parecerse a éstas… Calcule unos 60 euros. Trianon Palace 1, boulevard de la Reine 78000 Versailles Tfno 01 30 84 50 00 Spa 01 30 84 50 00 |